lunes, 26 de enero de 2015

LA IDEA DEL SI Y EL NO

LA IDEA DEL SI Y EL NO                          
Por: Maurice Nicoll

COMPRENSIÓN

En uno de los grupos se hizo una pregunta: "Si se tuviera la memoria de pensamientos y sentimientos opuestos — ¿estaría uno menos identificado?"

En el comentario se aclaró que sólo recordamos en un lado o en el otro, no en los dos al mismo tiempo.

Se dijo, por ejemplo, que cuando somos negativos tendemos a recordar solo las cosas desagradables, y viceversa.

Cada cual DEBE VER cómo oscila entre los opuestos su centro intelectual y su centro emocional (y también su centro instintivo).

¿Qué han hecho hoy, todos ustedes?

¿Alguno de ustedes ha trabajado sobre si?

¿Han recibido las impresiones unos de otros desde una oscilación negativa y no han INTENTADO RECORDAR las clases opuestas de impresiones que hubieran podido tener en otro momento?

Recuerden, es preciso LLEVAR CONSCIENTEMENTE los opuestos uno junto al otro.

MEMORIA TRABAJO………

Para lograrle se necesita una memoria de Trabajo, una nueva memoria, que surge de la observación de si.

No se deje confundir por estos términos, péndulo y opuestos.

¿No cree ya conocer en cierto modo que todo oscila de un lado para el otro dentro de uno mismo, entre la esperanza y la desesperación, entre gustar y no gustar, entre sentirse alegre y sentirse deprimido, entre creer que algo es cierto y que no lo es?

Todo esto son oscilaciones de péndulo entre dos opuestos, que van en todo momento en diferentes direcciones, con sus tiempos distintos como diferentes clases de relojes.

Le parecerá muy extraño si oye decir que debe haber un solo reloj en lugar de los muchos centenares de relojes que dan todos diferentes horas.

Ahora bien, cada pensamiento o sentimiento que penetra en su conciencia tiene un opuesto.

Cuando Ud. se identifica con un pensamiento o sentimiento está bajo el poder de dicho pensamiento o sentimiento y está al mismo tiempo en el péndulo, e insensiblemente, sin que pueda saber por qué o aún recordarlo, se encontrará que tiene el pensamiento opuesto o el sentimiento opuesto sin ver contradicción ninguna.

Es ahí donde está NUESTRA INCONSCIENCIA, nuestro vivir en estado de sueño, sin percibir nuestra contradicción.

El Sr. Ouspensky nos dijo una vez que cuando la oscilación del péndulo desciende al pasar por el punto medio su velocidad aumenta, y entonces al ascender hacia el otro lado la velocidad se aminora hasta que invierte el movimiento.

Dijo: "Nos falta rapidez para sentir ese movimiento porque trabajamos con un hidrogeno demasiado lento y así somos conscientes (en el sentido ordinario) de los dos extremos opuestos."

Es maravilloso comprender que no es preciso acompañar los pensamientos y sentimientos que surgen mecánicamente, y ya me lo han oído decir muchas veces antes, pero estoy seguro de que muchos de ustedes no comprenden lo que significa en la práctica.

Debemos, como ya se dijo una vez, aprender a dominar nuestra mente.

Y también nos dijeron que exige largo tiempo y mucho trabajo y observación.

Me imagino que algunos de ustedes al oírlo por primera vez no creyeron que se aplicaba a nosotros.

Sin duda creíamos dominar nuestra mente de un modo absoluto.

Sin embargo, cuando un hombre empieza a observarse a si mismo y llega a interesarse en la observación de si, se da cuenta muy pronto, desde luego de que no domina nada en su mundo psicológico.

No controlamos nada en este mundo invisible en que cada uno de nosotros vive.

Nuestros pensamientos nos sobrevienen sin que conozcamos su origen.

A veces aparecen en enjambres.

Y lo extraño es que los tomamos como si fueran nuestros propios pensamientos y los tocamos en nuestro piano, por así decirlo, como si fueran ciertos.

No se cómo describirles ésta apropiación de los pensamientos; tampoco puedo describirles el milagro de darse cuenta que no son uno mismo y que es preciso no apropiárselos, que es preciso no creer en ellos, finalmente, que en cualquier momento un pensamiento de una clase cualquiera puede aparecérsenos.

UNA NO IDENTIFICACIÓN CASI CONTINUA

Y, claro está, en este último caso, si Ud. no está despierto (no deje de notar lo que significa estar despierto) éste pensamiento lo convencerá, será su manera de pensar en ese momento, y esto es exactamente aquello de lo que debemos separarnos por medio de una no identificación casi continua.

Hay una frase: "Una persona esta atenta a sus pensamientos."

Esta es una muy buena frase pero no creo que sea cierta.

Me gustaría discutirla con ustedes.

Diría más bien que no prestamos atención a nuestros pensamientos, sino que somos ellos.

Quizá cuando lo que estamos pensando nos horroriza podamos detenerlos, pero por regla general esos pensamientos se presentan por sí mismos y tocan nuestro piano y creemos que somos nosotros los que estamos tocando y que esa es nuestra música.

La posición entera debe ser invertida.

Ser así es asemejarse a una máquina en la que la mente nos gobierna y los pensamientos nos obligan a pensarlos.

Usted tiene un pensamiento: "Oh, que cansado estoy", o "Que vida más dura llevo", o cualquier otra cosa parecida.

¿Su observación interior es suficiente?

¿Ha limpiado y cavado un amplio lugar en su mente por la práctica de la atención interior y lo ha rodeado con un cerco y ha colocado una puerta para que pueda oír el ruido de la puerta y vigilar como el pensamiento se acerca por el camino pronto para decir: "Oh, que cansado estoy", etc.?

Pienso que cada vez que permitimos que un pensamiento penetre profundamente éste se apodera de nosotros y nos retuerce, nos chupa la sangre, nos hace reaccionar, hablar, comportarnos de determinada manera, y luego, satisfecho de haber cenado a expensas nuestras se retira por un tiempo.

UNIR CONSCIENTEMENTE LOS PENSAMIENTOS Y SENTIMIENTOS OPUESTOS………

Ahora bien, regresando al péndulo, no será capaz de unir conscientemente los pensamientos y sentimientos opuestos a no ser que haya registrado en su memoria de Trabajo claras memorias de ellos.

Esta es una nueva memoria, que surge en nosotros cuando empezamos a practicar una auto-observación, cuando empezamos a vivir más conscientemente, no solo con las otras personas sino a solas, con nosotros mismos.

¿Recuerda que aprecia ciertas cosas en una persona, y lo ha hecho así a menudo cuando es negativo con dicha persona y solo puede recordar mecánicamente cosas negativas?

La unión de estos dos actos psíquicos, de estas dos memorias, obra, no entre si o no, sino entre si y no.

Si se lo hace gradualmente la oscilación no es demasiado pronunciada entre gustar o no gustar, sabiendo cuán traicionera es la comarca que se extiende más allá, y qué dormido está uno, si llega a internarse en ella.

Este no internarse demasiado, sea en un lado o en el otro, requiere percepción y prontitud interior.

Hace que todo sea mucho más intenso.

Se ve lo que se tiene que hacer.

No hay que confundirlo con la indiferencia.

La contención consciente del péndulo es por entero diferente de un estado de indiferencia.

Una es consciente, el otro es mecánico.

Hay muchas parábolas e imágenes diseminadas por la literatura esotérica que se refieren a este particular, tal como la de manejar dos poderosos caballos, uno negro y el otro blanco, y de contenerlos en exacta armonía, y muchas otras imágenes.

Ahora bien, si no se acompaña un pensamiento se está libre de él por el momento.

La fuerza que habría podido ir en él no lo hace.

¿Qué dirección ha de seguir esta fuerza?

Se ha dicho a menudo que la observación de si ha de llevarse a cabo eventualmente en conexión con el recuerdo de si.

De hecho, el recuerdo de si es en realidad lo que primero se enseña en el Trabajo.

Lo importante es que la fuerza que se saca de un lado o del otro de los opuestos debería seguir la dirección de lo real.

Intentamos recordar a nosotros mismos porque carecemos de lo real.

Nadie puede tener la experiencia de lo real, sin cierto estado emocional al que llamo simplemente valoración del Trabajo.

Cuando una persona trabaja sin un verdadero sentimiento individual, sin ningún sentido de maravilla, su trabajo estará en un nivel demasiado bajo, en los "yoes" pequeños, en las partes reducidas de los centros.

Naturalmente, no podrá ponerse en contacto con los centros superiores o lo real.

Si una persona trabaja en ese nivel no se producirá nada real, y nada nuevo penetrará en su comprensión porque no se ha producido la fuerza que se logra de la no identificación con los estados interiores.

Les he dicho muchas veces que no pueden, por lo que se, recordarse a si mismos a menos de tener el sentimiento de algo superior.

Por ejemplo, si no creen en una mente superior, no podrán elevarse emocionalmente hasta el nivel de las concepciones del Trabajo que se refieren al circulo consciente de la humanidad, al despertar, la conciencia objetiva, al logro de lo real, tampoco tendrán sentido alguno para ustedes los grandes diagramas del rayo de creación y muchos otros.

Es una desdicha para una persona hallarse en ese estado.

A veces se origina porque una persona carece de fondo, no ha leído ni pensado bastante sobre la lucha de la enseñanza esotérica con la humanidad mecánica.

Pero esto pertenece a otra conversación que tratará sobre la valoración y —lo que es más importante para nosotros— sobre lo que valoramos más, lo que no advertimos y no sospechamos.

Maurice Nicoll






LA UNION DE LOS OPUESTOS

LA UNIÓN DE LOS OPUESTOS
COMPRENSIÓN
Por: Maurice Nicoll

COMPRENSIÓN

En los últimos comentarios sobre algunas de las ideas de Trabajo hemos hablado de las decisiones ordinarias que se toman sobre la base de si o de no.

A este respecto hemos adelantado la idea de la ley del péndulo.

El péndulo psicológico oscila de un lado al lado opuesto.

Mencione que el Sr. Ouspensky había dicho que somos conscientes en el sentido ordinario en las oscilaciones opuestas del péndulo psicológico.

No somos conscientes en las etapas intermedias.

Dijo que el péndulo tiene un movimiento más rápido en el punto medio y que con nuestros HIDRÓGENOS LENTOS que están subordinados al llamado estado de conciencia que en el Trabajo siempre se compara con un estado de sueño, no tenemos la rapidez de percepción interior ni el poder de registrar las octavas "más finas de significado, que pertenecen a la vecindad de las partes medias del péndulo.

Agregó que en todas las situaciones a que nos vemos enfrentados, en especial cuando nos identificamos con ellas, no captamos los más finos significados de dichas situaciones, y que si pudiéramos trabajar con la velocidad de la percepción emocional, esto es, con el Hidrógeno 24 —y aun más con el Hidrogeno 12— obtendríamos una gran riqueza de nuevos significados y nuevas percepciones interiores.

Veríamos diferencias mucho más finas, soluciones muy diferentes para los problemas con los cuales nos vemos enfrentados y podríamos darnos cuenta de la inmensa distancia de significado que hay en realidad entre las cosas que por lo general contemplamos como un todo continuo.

Pero tal como somos, nuestra vida psicológica, nuestra invisible vida interior, está controlada generalmente por el Hidrógeno 48 y está situada particularmente en la parte formatoria del centro intelectual que trabaja con este lento hidrógeno, con este pesado combustible.

Como es sabido, el Trabajo enseña que en la parte formatoria, nuestro pensamiento, nuestra completa perspectiva mental, es sólo capaz de expresarse en termino de si o de no.

Enseña que, en contraste, los centros superiores trabajan en términos de si y de no.

Esto significa que nuestro pensamiento ordinario en el que tanto confiamos y al que tanto seguimos no es el pensamiento real.

Solo trabaja excluyendo un lado y afirmando el lado opuesto, o viceversa.

Por esta razón, todo el mundo de los hombres, de las clases y naciones, está dividido en campos opuestos, las gentes de un lado o del otro lado.

Así nos atormentamos a todo lo largo del día con preguntas de este tenor: "¿Cree o no en esto?" "¿Le gusta o no esto?"

¿Es usted así o no es así?"

En el Trabajo hay una frase de la que se abuso en la práctica y que dice que la parte formatoria de la mente es la "Tercera Fuerza Ciega".

Esto significa que hay siempre un balanceo entre los opuestos —este si o no— y que existe una fuerza neutralizante —ni si ni no— una fuerza armonizante que une a los opuestos en una combinación, una fuerza que no podemos comprender comúnmente.
                                                            
Esta unión de los opuestos, esta fuerza reconciliante, esta tercera fuerza, conecta a los dos opuestos y es empero diferente de cada uno de ellos.

Recordemos una de las definiciones de la tercera fuerza que esta entre los dos opuestos y las fuerzas mutuamente destructoras llamadas fuerzas activa y fuerza pasiva.

Esta definida como una fuerza relacionante.

Es una fuerza que participa de los lados opuestos de cualquier cuestión, y los pone en una nueva relación, en una síntesis, sin ser sin embargo ninguna de las dos.

La llame en el último comentario "X", es decir, algo que nos es desconocido mientras estemos en este nivel de comprensión.

Les pregunté si no se sentían cansados, después de haber pasado largo tiempo en el Trabajo y haber seguido la senda de la observación de si, de tomar súbitas decisiones que son en la práctica superadas por un resultado opuesto de lo que se esperaba.

Nos proponemos algo en una de las oscilaciones del péndulo y no podemos cumplirlo o nos sorprende ADVERTIR cómo da origen al lado opuesto.

Naturalmente, porque un propósito que se hace desde un lado de la oscilación del péndulo fue hecho sin calcular la segunda fuerza, la fuerza de resistencia que se le opone.

Sin embargo, al principio es preciso hacerse un propósito de esta clase porque nos damos cuenta de que NO PODEMOS HACER en el sentido ordinario de la palabra.

Esto nos hace conocer gradualmente la idea de lo que significa no poder hacer en su sentido más lato, a saber, que debemos ayudarnos.

Ahora bien, siempre recibimos ayuda de los centros superiores que están plenamente desarrollados y siempre están trabajando en nosotros, siempre nos están hablando, de hecho, siempre nos están diciendo lo que debemos hacer y creo que aquí no exagero.

Pero no podemos comprender este lenguaje, esta ayuda porque está en términos de si y no, en términos de esa "X", de esta solución media.

Nuestra parte formatoria, en especial, no puede oír los mensajes de los centros superiores porque está siempre dividiendo todos en dos afirmaciones contradictorias, en si o no, en dos opuestos, que al parecer son irreconciliables.

Pero hay un punto en la oscilación del péndulo, aunque en ese lugar tenga la mayor velocidad, un punto justo en medio de los dos lados de esta oscilación, en el cual penetran significados completamente nuevos.

Si bien no estamos internamente suficientemente despiertos, suficientemente alertas para oír, para comprender, para captar y registrar lo que sucede en ese punto, cabe la posibilidad de NO ACEPTAR LAS SOLUCIONES que surgen cuando estamos en un extremo o en el otro de la oscilación.

Quiero decir, desconfiamos del ordenamiento de pensamientos y sentimientos pertenecientes a esas oscilaciones extremas, a esos opuestos, en los cuales por lo general somos conscientes en el común segundo estado de conciencia.

Y nos disgusta esta división vulgar, este lenguaje vulgar, estas soluciones vulgares, de hecho, estas violentas soluciones para resolver nuestros problemas.

Nos damos cuenta que son inútiles y que es necesario un reordenamiento mucho más pronunciado.

Ahora bien, si toman a una persona ordinaria que es muy porfiada estarán de acuerdo conmigo que siempre se inclinará hacia un lado o hacia el otro en todas sus opiniones.

Hace muchos años, hablando de la unión de los opuestos, el Sr. Ouspensky dijo que debemos aprender a discutir desde puntos de vista opuestos.

Un hombre porfiado —y desde luego ese hombre es nosotros mismos— suele decir: "Siempre creo, siempre digo..." y así sucesivamente.

Ahora bien, si su estado interior psicológico descansa sobre una base de esta clase no podemos hacer este Trabajo.

El fundamento psicológico es completamente equivocado.

Nos forjamos imágenes de nosotros mismos.
                      
Se conoce muy bien a una mujer, a un hombre, con vigorosas imágenes de si mismo, después de conversar con él un rato.

Tienen cierta idea de si mismos, franca o encubierta.

Tienen ciertas opiniones.

Sostienen tal o cual opinión, pero no se dan cuenta de ello necesariamente.

Ahora bien, el objeto de este Trabajo en su lado práctico es dejar penetrar un rayo de luz en las tinieblas interiores de nosotros mismos, en ese lado no percibido.

La luz significa conciencia.

En nosotros tenemos un lado oscuro, un lado en la oscuridad que no vemos.

Por lo que respecta a las imágenes de nosotros mismos, ¿que resulta de la luz?

Resulta que es posible ver una parte de la oscuridad y llevarla a la conciencia.

Esto es una extensión de la conciencia, un acrecentamiento de conciencia.

Han oído decir a menudo que el Trabajo se propone acrecentar la conciencia, primero en nosotros mismos, luego en las otras gentes, porque este es el único orden posible.

Un hombre, por medio de la observación de si, acrecienta la conciencia de si mismo.

Ya no vive más en el jardín del frente, da la vuelta a su casa y así ejecuta un círculo.

Esta inclusión en la conciencia de lo que ignoramos, como en el caso de ver lo que somos en lugar de vivir en imágenes, en el "Yo" Imaginario, une a los opuestos.

El efecto que produce la luz al caer sobre las imágenes" de nosotros mismos es por lo tanto el de cambiar todo el sentimiento, toda la idea que tenemos de nosotros mismos.


Maurice Nicoll

LA FUERZA NEUTRALIZANTE DEL TRABAJO


LA FUERZA NEUTRALIZANTE DEL TRABAJO
Por: Maurice Nicoll

COMPRENSIÓN

Es difícil hallar la Fuerza Neutralizante del Trabajo.

Es inevitable una larga búsqueda para encontrarla.

Toda persona que ha logrado la suficiente convicción de que El Trabajo es algo real y que conduce a una meta, tiene que emprender esa búsqueda, sola, por si misma.

No se lo puede comunicar de una manera directa, como tampoco se puede comunicar el sabor de una manzana a alguien que nunca la probó.

El largo período de búsqueda para encontrar la Fuerza Neutralizante del Trabajo se inicia cuando uno se da cuenta que no se esta trabajando de una manera correcta.

Esta comprensión es un sentimiento pasajero, un sabor momentáneo.

No es un pensamiento.

Quiero decir que una persona cualquiera puede pensar que no esta trabajando de una manera correcta, en especial la gente que se ha hecho al hábito y al goce de preocuparse por todos y todas las cosas.

Pero estoy hablando de una emoción, de un sabor interior, de un rápido discernimiento emocional, y no de un pensamiento.

No lo sabe, pero siente que no hace el Trabajo correctamente.

Observe que no estoy diciendo que usted siente cómo debe hacer el Trabajo correctamente, sino que siente que no lo esta haciendo correctamente —por el momento—.

No se le dice lo que es correcto sino solo que algo esta mal.

Esta es la manera del Trabajo una vez que ha empezado a actuar sobre usted.

No le indica lo que debe hacer, pero suele darle un rápido sentimiento de disgusto por lo que está haciendo.

Lo detiene —por el momento—.

Se le deja a usted hallar lo que debería hacer.

Decirle lo que debe hacer se asemejaría a una compulsión, y seria inútil, porque la compulsión no conduce al desarrollo interior.

Hacer una cosa debido a la compulsión es muy diferente de hacerla debido a la comprensión.

Es solo mediante la comprensión, que significa ver por sí por qué una cosa es necesaria, que puede tener lugar el desarrollo interior.

Y eventualmente, permítanme que lo diga aquí, se tiene que ver por si mismo por qué el Trabajo es necesario para uno.

Esto nos acerca a una actitud correcta hacia el Trabajo.

Puesto que el Trabajo nos enseña que, mientras la vida siga siendo la única Fuerza Neutralizante que actúa sobre nosotros, la Personalidad permanecerá activa y la Esencia pasiva, es necesario buscar otra Fuerza Neutralizante.

Una Esencia pasiva no puede crecer.

Esto significa que no habrá crecimiento de la Esencia a medida que nuestra vida prosiga, fuera del crecimiento parcial que tuvo lugar en los primeros años de la infancia.

En este caso se vive y se muere inacabado — un experimento en el auto-desarrollo que no pudo completarse—.

Desde luego, si la Vida nos completase, la enseñanza esotérica no existiría.

Al estar la Esencia cada vez más rodeada por las capas pesadas de la Personalidad puede por ultimo separarse completamente de ella.

Entonces una persona esta muerta.

La Personalidad la gobierna, y perderá el poder de pensar por si misma, entre muchas otras cosas.

Solo otra y diferente Fuerza Neutralizante proveniente del esoterismo puede modificar esta situación y eventualmente invertirla—.

Esa otra y diferente Fuerza Neutralizante en nuestro caso es El Trabajo.

Su origen está fuera de la Vida.

Esto no significa que en cuanto una persona se ponga en contacto con el Trabajo, tenga lugar ese cambio o esa inversión, como algunos imaginan.

Muy lejos de ello.

Por muchos años seguirá usando la Fuerza Neutralizante de la Vida y pensará según la Vida acerca del Trabajo.

No pensará acerca de la Vida según el Trabajo.

Esta es una de las dificultades.

No puede evitar trabajar según la Personalidad por mucho tiempo y así sus esfuerzos provendrán de la parte mala en si misma, y de motivos equivocados.

Sin la fuerza del nuevo pensar según las ideas del Trabajo, intentará hacer pasiva a la Personalidad por medio de la Personalidad.

Pero al cabo de un tiempo empezará a ver que esto es así —hasta cierto punto— debido a los breves sentimientos de que las cosas no andan bien.

Como dije, es difícil, y exige una prolongada búsqueda hallar la Fuerza Neutralizante del Trabajo —la fuerza que eventualmente hace que la Personalidad sea pasiva—.

MEDITANDO sobre cómo la Personalidad, con sus prejuicios adquiridos, sus imitadas actitudes, sus topes y sus reacciones mecánicas, rodea la esencia como una alta muralla circular, vemos que es la causa principal de nuestra prisión.

Se protege a si misma.

Consideren como se venga con el resentimiento.

Es activa — esto es, ustedes están a su cargo—.

La parte de nosotros que puede crecer después que se ha formado la Personalidad está ahora encerrada en una casita dentro de esa muralla —a la que tomamos como nosotros mismos—.

¿No es extraño que hemos de construir esa muralla, ladrillo tras ladrillo, en la primera parte de nuestra vida, y hacerla tan fuerte como sea posible y luego, en la segunda parte, derribarla, construir y ampliar la casita con algunos de los ladrillos?

Reforzada por la Falsa Personalidad con sus inagotables poderes de engaño, la Personalidad, que es esa muralla, puede emprender muy fácilmente el Trabajo de tal manera que hace creer a una persona que está trabajando según la nueva Fuerza Neutralizante del Trabajo.

Mientras que en todo ese tiempo está trabajando según la antigua Fuerza Neutralizante de la Vida.

Tal vez desee ser excelente o se piense que está dotada de misteriosos poderes y cosas semejantes.

Pero sea cual fuere el motivo, si la gente sigue trabajando según la Personalidad y así según motivos pertenecientes a la Fuerza Neutralizante de la Vida, el Trabajo no puede arraigarse apropiadamente.

Si nunca experimentan los transitorios y peculiares sentimientos de que no están trabajando correctamente, se quedan detenidos.

Tal vez no se den cuenta de ello.

Necesitan un choque.

Una de las razones es que no ven verdad alguna en el Trabajo por si mismos.

Hablan del Trabajo de memoria pero no según la percepción de su verdad.

Ver la verdad actúa como un choque —el cual no se dan a si mismos—.

Esto se debe a que el orden de Verdad enseñado por el Trabajo solo puede ser comprendido por las divisiones más interiores de los centros y no por las divisiones exteriores donde mora la mente sensual.

El Trabajo no es una verdad sensual.

El suelo de la mente sensual no es conveniente para que puedan crecer en él las semillas del Trabajo.

Puede recordar la enseñanza del Trabajo pero no comprenderla.

Ahora bien, si una persona nunca ve por si misma y entiende la verdad de una sola de las ideas enseñadas por el Trabajo, no tiene punto alguno en el Trabajo, tal como suele decirse.

Dentro de ella todo se desplaza como la arena en el desierto.

Nada hay de lo cual aferrarse.

No tener punto alguno en el Trabajo, aun después de años de contacto, y no hacer intento determinado alguno para hallarlo, sino seguir escuchando las propias objeciones y escepticismo es un orden de cosas del cual no se puede esperar que atraiga la fuerza neutralizante del trabajo.

Esta actitud esta muy equivocada.

Así la Personalidad seguirá siendo dominante y dicha persona, como experimento, será un fracaso.

Nuevamente —fingir tener un punto en el Trabajo no hará cosa alguna para aflojar el poder de la Personalidad—.

Las verdades de este Trabajo pueden liberarnos de la Personalidad, pero no si fingimos verlas y valorarlas, y en secreto no lo hacemos.

Esta actitud es muy mala.

Nuevamente —tratar de hacer el Trabajo, o de enseñarlo, según los "yo" adiestrados por nuestra vida-trabajo diaria o nuestra profesión, por cierto no será enseñarlo o hacerlo desde el lugar correcto.

Esta actitud es culpable.

Es verter el Trabajo en viejas botellas.

Se hablará según los "yo" equivocados.

Nuevamente —el hombre ambicioso en la vida no puede desplazar sus ambiciosos "Yo"-vida al Trabajo—.

No puede, por así decir, declarar: "Vamos, muchachos, lograremos aclarar esta tarea del cambio de sí en un instante".

Un hombre o una mujer exitosa tal vez sientan que como son capaces de "hacer" en la vida, pueden igualmente "hacer" en el Trabajo.

Pero ese sentir no puede ser transferido directamente al Trabajo, salvo de una mala manera.

es un sentir típico de la falsa personalidad, que siempre cree que puede hacer.

Pero no se puede poner el amor de si y la autoestima primero en el Trabajo.

El Trabajo no tiene nada que ver con esto.

El Trabajo es difícil de cortejar, y ve instantáneamente todo lo falso en nuestra declaración de amor.

Porque para que El Trabajo responda y efectúe el milagro gradual de hacer pasiva a la Personalidad, y provocar el desarrollo de la Esencia, es preciso cortejarlo y amar genuinamente su enseñanza.

Eventualmente se hallará la Fuerza Neutralizante del Trabajo.

Empezará a comprender por qué se dijo una vez que a menos de ser como los niños, no se puede entrar en el Circulo de la Humanidad Consciente —en el cual aún la persona con una Personalidad altamente desarrollada pero con una Esencia subdesarrollada no puede entrar—.

Se empezará a conocer la razón por la cual no puede entrar.

Maurice Nicoll





NADIDAD

NADIDAD
Por: Maurice Nicoll

COMPRENSIÓN

El hombre justo esta entre los opuestos, en un estado de equilibrio.

Sabiendo como extraer la fuerza de los opuestos, su centro de gravedad no es tironeado de un lado o del otro.

Esto es solo posible si se llega a un sentimiento definido de la propia nadidad, como ya se dijo.

Sentir que se es alguien impide que se llegue a una posición entre los opuestos.

Cuando el Trabajo dice que un hombre debe llegar a comprender su propia nadidad, antes de que pueda renacer, no quiere decir que es preciso que se humille sino que por medio de una larga observación de si debe COMPRENDER QUE EN REALIDAD NO ES NADA Y QUE NO HAY TAL PERSONA COMO ÉL MISMO.

El objeto de esto es llegar a una posición, hablando psicológicamente, entre los opuestos.

Subrayo que tiene un objeto definido.

¿Por qué tiene tanta importancia estar en el centro del péndulo y no ir de un lado para el otro?

Porque aquí, entre los opuestos, están todas las posibilidades de crecimiento.

Aquí nos llegan las influencias de los niveles superiores.

Aquí, en el lugar donde se puede sentir la propia nadidad y donde por lo tanto se esta libre de contradicciones, se reciben influencias y significados provenientes de los centros superiores, los que carecen de contradicciones.

Al no considerarse bueno o malo, AL NO ENORGULLECERSE de ser justo o no, al no creer que lo tratan bien o que lo tratan mal, al no dejarse arrastrar por un movimiento cualquiera mediante la identificación, se llega a esta posición media. ! No es fácil!

Cuando la personalidad es activa, es imposible.

A veces, cuando los opuestos han perdido toda su fuerza, como en las enfermedades graves, una persona es llevada a este estado.

Entonces todos sus centros están enfocados y comprende y ve claramente.

El Trabajo nos enseña que en cada manifestación hay tres fuerzas. Solo vemos dos —si es posible ver tan lejos—.

No vemos la tercera Fuerza porque el centro formatorio (o la parte externa del centro intelectual), trabaja entre los opuestos y para el todo es "es así" o "no es así", "si" o "no".

La armonía de los opuestos esta en la fuerza mediadora que hay entre ellos.

No se debe a que la Tercera Fuerza sea meramente una unión de las fuerzas opuestas. Es una fuerza distinta a la cual no somos sensibles en los estados ordinarios.

Es llamada "Fuerza Neutralizante" en el Trabajo y "Espíritu Santo" en el Nuevo Testamento.

La Tercera Fuerza esta entre los opuestos y por eso se la puede describir como el punto medio en la oscilación del péndulo.

Si se retira el sentimiento del "Yo" de los dos lados del péndulo, entonces ya no se siente a si mismo a través de los opuestos y el sentimiento de "Yo" es trasladado al centro, en la nadidad o, si se prefiere, en la no algunidad.

Aquí, en el medio esta el lugar o estado donde esta el lo real.

Lo real viene de lo "alto" —esto es, de un nivel superior—.

No podemos llegar a el ni desde un opuesto ni desde el otro.

Los opuestos son ladrones porque lo que se construye en uno es socavado por el otro.

O, para decirlo de modo diferente, la alegría lleva a la pena.

En cambio, lo que este edificado en el centro nada puede perder.

Tomemos a la comprensión como ejemplo.

Si en verdad usted comprende algo, si ha visto en si mismo su verdad, esta en el medio, descansa en la Tercera Fuerza.

Maurice Nicoll